Qué ver en Ibiza
Ibiza no es solo sinónimo de fiestas interminables y sol a raudales, aunque no voy a negar que esto tiene mucho peso en su fama. Lo cierto es que esta isla guarda mil caras que te dejarán boquiabierto. Desde calas escondidas y naturaleza que ríete tú del paraíso, hasta pueblos con historia y una oferta cultural que sorprende a más de uno. Si te gusta mezclar actividades al aire libre, un poco de cultura y escenas de ocio que cambian según el momento del día, Ibiza te lo pondrá fácil para que no te aburras ni un segundo. Además, cada estación trae algo distinto, así que más vale que prepares la maleta con ganas de descubrir. Te adelanto: aquí no te vas a quedar solo tomando el sol; te esperan experiencias que van del relax total a la aventura sin filtros.
Playas imprescindibles en Ibiza
Cuando piensas en Ibiza, lo primero que te viene a la cabeza son sus playas. Y con razón. Hay algunas que se han ganado el corazón de quienes la visitan y te voy a contar por qué. Por ejemplo, la playa de Ses Salines suele tener gente de todos lados atraída por su arena fina y aguas claras, además de los chiringuitos donde puedes probar desde paella hasta cócteles con vistas al mar. Luego tienes Cala Comte, que no es una playa cualquiera: sus aguas varían del azul intenso al turquesa pastel, parece que fueran un lienzo pintado a mano. Es un lugar muy accesible, con caminos fáciles y espacio para toda la familia. Por otro lado, está Benirràs, famosa por sus puestas de sol con tambores que se escuchan al caer el día y que te harán sentir en una película alternativa. No te pierdas la oportunidad de dar un paseo por la orilla o incluso animarte al yoga en alguno de sus rincones. Si buscas algo menos masificado, Cala d’Hort te espera con sus vistas hacia el islote de Es Vedrà, un lugar cargado de leyendas y misterios que, créeme, alimentarán tus ganas de explorarlo. Cada playa tiene su toque especial que hace que te quedes un rato más, aunque solo fuera para contemplar el paisaje.

Consejos para aprovechar tu visita
Ibiza es un destino que invita a perderse, pero un poco de planificación puede convertir tu escapada en una experiencia de diez. Para empezar, la mejor época para visitarla suele ser de mayo a octubre si buscas sol y ambiente animado. Eso sí, el pico del verano puede estar hasta arriba de gente y los precios suben como la espuma, así que, si quieres algo más tranquilo, prueba junio o septiembre. En cuanto al transporte, alquilar un coche te dará total libertad para descubrir esas calas secretas y pueblos pintorescos que los buses no cubren bien. Eso sí, agárrate que aparcar en temporada alta requiere paciencia. No olvides que el sol en Ibiza pega fuerte, así que protege la piel y lleva siempre agua a mano para no acabar chorreando más de lo que quieres. Y aunque la isla es bastante segura, es mejor tener cuidado con tus pertenencias en las zonas más turísticas, que nunca está de más. Aprovecha las horas de sombra para visitar museos o hacer tapas, así evitarás que el calor te deje KO. Con estos consejos en mente, tu viaje promete ser prácticamente redondo.
Tours y excursiones en barco
Si algo me ha dejado claro Ibiza es que desde el mar la isla se ve con otro rollo. Los tours en barco aquí tienen un encanto especial que te enganchará. Por ejemplo, hacer snorkel en aguas transparentes rodeado de formaciones rocosas es una experiencia que te abrirá mucho los ojos. No puedo olvidar las cuevas naturales, esas que parecen esconder secretos antiguos y que solo se acceden navegando por la costa oeste. Y para rematar, tienes la posibilidad de lanzarte a un paseo a Formentera, una isla cercana que parece sacada de una postal. Allí encontrarás playas donde el tiempo corre más lento y la tranquilidad se siente en el aire. Los tours suelen incluir comida y bebidas, además de actividades acuáticas para que el día se te pase volando sin dar cuenta. Subirse a un catamarán lujoso con open bar y paella para almorzar mientras contemplas el horizonte resulta ser algo que, sinceramente, no olvidarás fácilmente. Ibiza desde el mar te regalará panorámicas y momentos que te acompañarán siempre.

Tour de Snorkel y Cueva en Barco
En este tour te llevarán a recorrer las cuevas rocosas del parque natural del oeste, un verdadero espectáculo para quien no baje la guardia ante la belleza natural. La excursión combina momentos de exploración bajo el agua, donde los colores y la vida marina te fascinarán, con paradas en cuevas que parecen salidas de una historia de piratas, con formaciones de piedra que te harán pensar en mil leyendas. Lo mejor es que no necesitas ser un experto para disfrutarlo, ya que te proporcionan todo el equipo y las instrucciones para que te sientas seguro. Además, al viajar en grupo pequeño, la experiencia se siente más personal y puedes hacer preguntas a los guías que conocen cada rincón del parque como la palma de su mano. No olvides llevar tu cámara acuática para guardar recuerdos que luego querrás mostrar a todo el mundo.

Crucero a Formentera
Si buscas un día completo de lujo y disfrute, este crucero a Formentera en catamarán te va a encantar. El plan empieza con un desayuno a bordo, así, nada más poner un pie te sentirás mimado. Durante el trayecto tendrás la opción de relajarte en la cubierta, disfrutar el sol o lanzarte a practicar deportes acuáticos que suelen incluir desde paddle surf hasta kayak. Cuando llegas a Formentera, hay tiempo para explorar a tu ritmo o bañarte en esas playas de agua tan cristalina que parecen piscinas naturales. La comida, una paella tradicional, llega justo en el momento perfecto para recargar pilas, acompañada del open bar que no deja las copas vacías. La vuelta se hace con música y buen ambiente, ideal para rematar una jornada que recordarás por mucho tiempo. No es un plan cualquiera, sino una forma de descubrir Formentera combinando confort y aventura de la buena.

